domingo, 10 de febrero de 2019

Mujer y ciencia: VALENTINA TERESHKOVA

Varios grupos de alumnos han participado estos días en un concurso de dibujo titulado de forma parecida al título de esta entrada: Mujer y astronomía.
Es manifiesto el interés que la sociedad en general está poniendo en la cercanía de la mujer a la ciencia. Esto nos parece algo moderno. Pero hace ya mucho que un ejercito de pioneras silenciosas comenzaron esta aproximación, con muy buenos resultados en muchos casos.
Ahí va un artículo de un periódico méxicano online que habla sobre esta valiente rusa. Espero que os guste.
Saludos.

Valentina Tereshkova: la primera mujer en tocar las estrellas


El 15 de junio de 1963, Valentina Tereshkova habló por teléfono con su mamá. Le confesó que no había estado asistiendo al campo de entrenamiento de paracaidistas durante el último año, como le había hecho creer, sino que se había estado preparando para el viaje espacial que estaba a punto de realizar. Al día siguiente, hace unos 50 años, Valentina se convirtió en la primera mujer en abandonar nuestra atmósfera. “¡Eh, cielo! ¡Quítate el sombrero porque ahí te voy!”, gritó segundos antes del despegue.
La legendaria cosmonauta no siempre cumplió con el perfil que se espera de un viajero espacial: hija de un tractorista y de una trabajadora de la industria textil, por muchos años siguió los pasos de su madre. Sin embargo, Valentina siempre había sido una chica inquieta y a sus 22 años de edad saltó por primera vez de un paracaídas. Quizá fue la adrenalina o su pasión por volar las que causaron que, desde ese entonces, se convirtiera en una dedicada paracaidista.
Esto, aunado a sus conocimientos en ingeniería, su origen proletario y su atracción por la investigación espacial, fue lo que más tarde determinaría que Nikolai Kamanin, director del programa de entrenamiento de la agencia del espacio soviética, la escogiera a ella (de entre más de 400 postulantes) como cosmonauta titular del Vostok 6¿Su misión? Realizar investigaciones médico-biológicas que compararan los efectos del vuelo espacial en hombres y mujeres, y mejorar los sistemas de la nave espacial de manera que estuvieran adaptados para el organismo femenino.
Para ello, Chaika (gaviota, en ruso; fue el nombre clave de Valentina durante la misión) estuvo en el espacio durante dos días, 22 horas y 50 minutos. El 19 de junio del ‘63, el Vostok 6 aterrizó en Karaganda, Kazajistán. La hazaña terminó pero las palabras de Valentina cuando estaba en órbita quedaron grabadas: “Aquí Gaviota, aquí Gaviota. Veo en el horizonte una raya azul: es la Tierra ¡Qué hermosa! Todo marcha espléndidamente.”
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viernes, 26 de octubre de 2018

Caperucita vuelve al cole.



¡Saludos a todos los lectores y lectoras de la biblioteca del cole!
 El 24 de octubre, fue el día de las bibliotecas. ¡Qué mejor fecha  para empezar la actividad de este blog!
Ahí van unas fotos de niños alegres, leyendo y compartiendo un buen rato.

 Lo que el año pasado se tuvo que aplazar por motivos técnico- atmosféricos, este resulta una realidad en la que los alumnos disfrutan de una mayor variedad de patio: Pueden elegir pasear, jugar, correr, ping pong, y...lectura.


 El carrito del bibliopatio viene con ilusión diaria para todos. Eso sí, como la demanda es muy alta se reparten los cursos por días de la semana.

Dentro de un tiempo se analizará en el colegio el cuento de la Caperucita Roja. ¿Existen todavía Caperucitas? ¿Qué pensarían a día de hoy los personajes del cuento? ¿Qué nuevas versiones habría que producir para actualizarlo?



Pero mientras tanto, os voy a dejar con una versión del cuento del mismísimo Charles Perrault:


         
                                                    CAPERUCITA ROJA

Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tan bien que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.
 —Anda a ver cómo sigue tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.
Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:
—Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
—¿Vive muy lejos? — le dijo el lobo.
—¡Oh, sí! —dijo Caperucita Roja — más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
—Pues bien —dijo el lobo —yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero.
El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela. Al llegar, golpeó la puerta: Toc, toc.
—¿Quién es?
—Soy tu nieta, Caperucita Roja— dijo el lobo disfrazando la voz— te traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre te envía.
La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:
—Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
—¿Quién es?
Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
—Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía. El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
—Tira la aldaba y el cerrojo caerá. Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la disfrazado:
—Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven conmigo.
Caperucita Roja se acercó y quedó muy asombrada al ver lo raro que le quedaba a su abuela el camisón. Entonces le dijo:
—Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
—Son para abrazarte mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué piernas tan grandes tienes!
—Son para correr mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes!
—Son para oír mejor, hija mía.
—Abuela, ¡que ojos tan grandes tienes!
—Son para ver mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes!
—¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, el lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió.


domingo, 1 de julio de 2018

¡Queridas madres!

En la fiesta de fin de curso, se aprovechó para agradecer la labor de personas que prestan su tiempo, esfuerzo e ilusión al centro y sus alumnos. Me refiero en este caso a Eli y Gloria, las madres que muy diligentemente ayudan haciendo posible el préstamo de libros y tareas varias de la biblioteca. La maestra Pilar, les entrega un reconocimiento por parte del centro. Con ello se les quiere agradecer su ayuda inestimable.
¡Muchas gracias, queridas madres!

La Prehistoria en el verano

¡Hola a todos!
Disfrutando ya de unas merecidas vacaciones todos los alumnos se olvidan del colegio durante un tiempo. Pero hay un grupo de ellos (mejor dicho tres ) de tercer curso  que están esperando ver unos resultados de su labor. Así se lo prometí. Y como dice el refrán se convierte en deuda.
La intención original fue que los grupos de alumnos que eligieron en su proyecto la animación también montaran las fotos en el ordenador y, por supuesto, previamente le pusieran voz. Pero el tiempo. Ese enemigo feroz, especialmente a final de curso, lo impidió. Prepararon los guiones de las animaciones con sus diálogos, escenarios, etc. Lo hicieron todo. Un aplauso para estas niñas y niños que son unos artistas.
Esta animación está compuesta por 28 fotogramas y mucho trabajo de diseño, construcción e investigación. El fondo está bien elaborado ( los árboles alternan, unos pintados en el cartón y otros en 3 dimensiones). Con los lados cerrados da una sensación extraña de confinamiento en el pasado lejano, como si de repente aparecieras en ese mundo que debió ser tan hostil. El fuego a veces aparece activo y muy realista, muestra ese gran descubrimiento que ayudó a sobrevivir al hombre del Paleolítico.
A continuación, el vídeo:


En la animación sobre el Neolítico se siguió el mismo proceso que en todas: Después de la documentación se construyó un guión en el que aparecía reflejado el escenario que posteriormente construirían con los materiales traídos a clase.
Una pareja de habitantes neolíticos se ofrecen a la cámara para enseñarnos como realizan algunas de sus actividades habituales.  Comienza él explicándonos como caza, pero ocurre algo inesperado, repentinamente se desata una tormenta. Empieza la lluvia, representada por unas gotas azules que cuelgan sobre el hombre y finalmente cae un rayo en un árbol. Esto último incendia su copa. Lo que hace que finalmente, asustado, huya. (Aunque ellos saben que  no es un avance del Neolítico, los niños asocian la prehistoria al enfrentamiento con el fuego, suponen que en épocas pasadas el incendio fortuito pudo ser una forma de aprender sobre esta fuerza tan importante de la Naturaleza). Cambiamos al interior de la cueva, donde ella nos explica como usa arcilla para construir una pieza de cerámica. 
En el Neolítico el ser humano se construía su propia vivienda, sin embargo eso no quita que no hubiera algunos que habitasen cuevas, como aparece en esta animación. Esta animación se compone de 170 fotogramas. Siempre se hacen más fotos pero que no resultan útiles:





Finalmente, en el vídeo sobre la edad de los metales, una familia habita en el campo en una pequeña casita blanca. La madre llama a su hijo para que le ayude a servir el desayuno, compuesto principalmente de verduras que cultivan en su huerto (recordemos que la agricultura y la ganadería fueron logros del previo Neolítico), así muestran los conocimientos que los seres humanos ya poseen de etapas anteriores. Para terminar, el padre enseña un crisol que lleva en la mano, se supone que frío, donde aparecen bolitas de metal.
Este vídeo de animación consta de 88 fotogramas:

¡Felicidades por este gran trabajo!

sábado, 21 de abril de 2018

Gran celebración del día del libro

Hoy ha sido el día. La razón de ser de este blog. Los niños, los días, los libros,...el día del libro. Claro que se celebra el 23 de abril, ya lo sé. Pero en el cole teníamos tantísimas ganas que a ver quién decía que no. También ha influido, por qué no decirlo,  que la Rural sólo tuviera este día su auditorio libre.
En fin, vamos al grano. Lo primero pedir millones de disculpas porque en mi afán de docente periodista me puse a grabar y grabar... y me quedé sin memoria en el móvil. Pero es que lo han hecho todos tan bien... Y los niños como público entusiasmados.
 En fin, después de un arreglo de urgencia seguí grabando y al final haciendo fotos solo. Pero preguntaré a más profes que vi con el móvil a ver si los grabaron, ja,ja. Quien la sigue la consigue.
Ya os contaré.
Y ahora a por el material gráfico.
¡Qué impaciencia!
Nota: Como cargar los vídeos, que son muchos, lleva mucho tiempo, por cada curso escribiré una entrada nueva. Así se agiliza la carga de aquellos que deseéis más ver.
Hasta la próxima entrada, la del inicio del acto.
































miércoles, 18 de abril de 2018

Reciclaje

Hoy han venido desde el Ayuntamiento los encargados de extender la conciencia social de que este mundo necesita que reciclemos para seguir estando sano. Y lo han hecho muy bien sabiendo llegar hasta los niños que les escuchaban con gran atención. Si alguno de infantil, 3º o 4º llega hoy a casa dando clases de reciclaje, no os asustéis. Es que les han recordado lo que ya sabían y les han enseñado mucho más.
No en vano, el año pasado fuimos los campeones reciclando el contaminante aceite de cocina.

Mercadillo solidario

Recientemente los alumnos de 6º decidieron participar en la ayuda al prójimo realizando lo que se ha venido a denominar "mercadillo solidario". Buena idea, buenos alumnos y buenos profes que han realizado juntos esta iniciativa modélica que nos ha llevado a todos a plantearnos nuevos modos de desarrollar la acción educativa.

El mercadillo ha tenido un éxito arrollador entre los alumnos del colegio que lo acogían como una excitante novedad cargada de descubrimientos.

























La actividad se movía entre el uso de las nuevas tecnologías y la más pura producción artesana.


Los diseños de las consignas publicitarias desarrollan sus capacidades estéticas y empáticas.
Y la llamada hacia un mundo más puro, sin aditivos ni conservantes les ha brindado a estos chicos la posibilidad de mandar su pequeño gran granito de arena a comunidades necesitadas y elegidas por el mismo alumnado.
La experiencia ha sido muy enriquecedora para los alumnos que han tenido que poner en práctica los conocimientos teóricos aprendidos de los libros. Y en palabras de sus profesores: "Han tenido que enfrentarse al trato con el cliente, admitiendo quejas y reclamaciones y dándoles respuesta". Esto aumenta mucho la responsabilidad.
               Arte en estado puro
    Será por ideas. Que no les faltan a estos chavales. Una bonita experiencia de las que dejan huella en la chiquillada.